Aguinaldos Venezolanos
El aguinaldo es un género musical
venezolano, típico de la temporada navideña; el mismo deriva del Villancico español traído al país en época
de la conquista. El término aguinaldo también se vincula con la acción de dar y
recibir regalos en los días de fin de año; así mismo, es usado por el pueblo
católico, desde el siglo XVIII, en la Novena de Navidad o Misas de Aguinaldos,
celebradas en horas de la madrugada, donde se ora y se canta con alegría pascual
por el Nacimiento del Niño Jesús.
Este género ha sido clasificado como Aguinaldo a lo Divino, a través
del cual se expresa alegría y contemplación por la llegada del Niño Dios, el Redentor,
y todo lo que rodea este gran acontecimiento; por otro lado, se encuentra el Aguinaldo de Parranda orientado,
principalmente, a las tradiciones navideñas de Venezuela, así como a las
costumbres y cultura de cada una de sus
regiones.
La interpretación del aguinaldo se
acompaña, según cada región del país, con los instrumentos: cuatro, tambor(a),
furruco (furro), maracas, charrasca, pandero, mandolina, violín y piano. También
se utilizan otros instrumentos, menos convencionales, como el Chineco (sonajero) y
el Chapero, a sabiendas de que "cualquier
palo sirve de charrasca pues nada se escapa con la navidad" como expresa,
sabiamente, el maestro Otilio Galíndez. Vale acotar, que en el caso particular
del cuatro, su ejecución sigue el ritmo 5/8 el cual coincide con el Merengue Venezolano.
En relación a la lírica de sus versos
y estribillos, existe un número considerable de compositores (anónimos y
consagrados) quienes crearon y rescataron grandes obras en este género,
haciendo mención especial al Maestro Vicente Emilio Solo quien, desde 1937, se
dedicó a recopilar, armonizar y transcribir un total de cincuenta aguinaldos
venezolanos, entre otros géneros musicales, de finales del siglo XIX y principios del siglo XX para, posteriormente,
publicarlos en sus cuadernos de
Aguinaldos populares venezolanos para la Noche Buena, de los cuales el
primero fue publicado en 1945, contentivo de veinte aguinaldos.
El paso hacia un nuevo siglo no ha
sido impedimento para que, finalizando su segunda década, se continúe difundiendo estas obras musicales, las
cuales siguen siendo cantadas y
deleitadas, año tras año, tanto en Venezuela como en otras regiones de
Latinoamérica y del mundo, tal es el caso del popular aguinaldo: El Burrito Sabanero del músico caraqueño
Hugo Blanco. Miremos, entonces, los títulos de algunos aguinaldos con sus respectivos cultores, compositores
e instrumentistas quienes han puesto su talento a la orden de este emotivo y
alegre género, “tierna invención melódica”,
como fue descrito por Alejo Carpentier.
Alejandro Vargas
•Casta
paloma
•La
barca de oro
Hugo Blanco
•El
Burrito Sabanero
•El
Tinajero
Iván Pérez Rossi
Dónde
está San Nicolás
Lindo
querube
Luis Pérez Padilla
•Camino
de Belén
Otilio Galíndez
•Luna
decembrina
•Poncho
Andino
•Vamos
a Belén
Ricardo Pérez
•A
ti te cantamos
•Espléndida
noche
•Nació
el Redentor
Simón Díaz:
Niño
Jesús Llanero
Vicente Emilio Sojo (Recopilación)
•Cantemos,
Cantemos
•La
Jornada
•Fuego
al Cañón
•Niño
Lindo
•Tun
tun
---
---
Iván
Bastidas
Comentarios
Publicar un comentario
Déjanos tus comentarios: